¿Desde cuando es oportuno acudir a un Geriatra?

¿Desde cuando es oportuno acudir a un Geriatra?

Cada vez que digo que soy geriatra, recibo diferentes tipos de comentarios, que van desde personas que me manifiestan su intención de no querer ser nunca atendidos por un médico de mi especialidad o bien de “esperar unos años más para verlo doctor” o comentarios tales como:“¡Me encuentra tan mal para tener que ir a un geriatra¡”.

Por ello me pareció tremendamente importante a la luz de esta propuesta de motivación, la cual busca crear una sociedad que incorpore el bienestar como un objetivo de vida, y teniendo como estrategia para lograrlo: El Envejecimiento Activo. Dicho en otras palabras necesitamos generar conciencia en torno a conductas de cuidado y a realizar el tratamiento de enfermedades que atentan contra nuestra autonomía en forma temprana y anticipada y no vernos en la obligación de tener que aceptar aquellas enfermedad que estamos ya acostumbrados a tratar, pero que son las secuelas de aquellas enfermedades no cuidadas y estilos de vida errados.

La competencia del geriatra está referida al cuidado de la salud del Adulto Mayor. Sin embargo, y haciendo una analogía con un vehículo, nosotros debemos “prevenir el choque del automóvil, pero en la actualidad estamos actuando como tasador de autos con pérdida total.

Por ello es muy importante entender que los geriatras cuentan con una visión centrada en el eje funcional, dado que es lo más importante de conservar y fomentar basado en un enfoque no solo biológico (presencia o ausencia de enfermedad), sino que también poniendo énfasis en lo funcional, mental y social, que establece la gran diferencia con otras especialidades.

Dado que la importancia de mantenernos activos y sin discapacidad hasta etapas avanzadas de la vida depende de nosotros mismos, es crucial generar, incluso al igual que en el niño, el “Control del Adulto Mayor Sano”. Esto es muy importante de considerar dada la realidad de nuestro país, en el cual el grupo que más crece son los adultos mayores frágiles, que son los que tienen más riesgo de discapacidad y en quienes se debe tener una conducta anticipatoria, para evitar esta condición de catástrofe que es la pérdida de autonomía, lo que muchas personas mayores definen como llegar a ser carga de la familia.

Quiénes deben asistir al Geriatra:

a) Aquellos que estén viendo amenazada su funcionalidad, que tengan polipatologías, polifarmacia, sintomatología poco clara de carácter larvado (oculto), con tendencia a la cronicidad y discapacidad, con repercusión social etc.

b) Aquellos que están física y mentalmente bien y quieren mantenerse así el mayor tiempo posible.

c) Aquellos que son adultos y quieren desde ya vivir una vejez activa.

Finalmente, la Geriatría debe ser vista y tomada como una de las especialidades que acompañarán el último trayecto de la vida del ser humano. Asimismo, la relevancia de esta profesión será más valorada y solicitada, ya que se tiene proyectado un incremento sustancial de ciudadanos gerontes en los próximos años.

Extraído de:   envejecimientoactivo.cl

Gericare – Llevamos salud al adulto mayor (www.gericare.pe)