Futuro del Adulto Mayor. ¿Por qué no desde hoy mismo?

Se me ha pedido que escriba sobre mi visión de lo que debiera considerarse un buen pasar de quienes hoy conocemos como Adulto Mayor. Debo aclarar que no soy escritor ni un docto en el tema, de tal forma que lo que resulte está basado en mi disposición a colaborar.

Hoy en día llegar a ser un Adulto Mayor tiene varias connotaciones y, a mi juicio, son negativas. En nuestra cultura se entiende que llegado a esa instancia es como un retiro a los cuarteles, y solo queda esperar que llegue el momento final. Obvio que esto no es lo que queremos ni esperamos.

Desde lo que hoy conocemos y cómo estamos preparados para recibir a los futuros Adultos Mayores, pienso que deben hacerse muchos y significativos cambios. Estos tienen que ver con múltiples factores: culturales, sociales, laborales, previsionales, de salud, familiares, arquitectónicos, económicos, y todo lo que conlleva a vivir en sociedad y sus relaciones, tanto en sus deberes como en sus beneficios. Sin pretender encasillarlo en alguno de los factores en particular, mencionaré a continuación algunos aspectos a considerar.

Debemos aceptar que la experiencia tiene un valor tan significativo como lo que se ha aprendido en forma académica. Qué mejor representada la experiencia que en un Adulto Mayor; su vida ha sido una escuela que puede servir a las nuevas generaciones, que combinado con las nuevas ideas o planteamientos que la sociedad en su conjunto busca, se pueda plasmar en un resultado más completo, al tener en cuenta tanto la teoría como la experiencia. Debemos educar a nuestras nuevas generaciones, tanto en su entorno familiar, como en colegios y universidades, a saber a escuchar a nuestros mayores, aprendiendo a respetarlos y tenerlos en cuenta al momento de un análisis o de un acuerdo.

Debemos tener acceso a la vida laboral, sin pretender que los jóvenes dejen el lugar a los mayores. Considero que contribuye a una buena calidad de vida, que el individuo se sienta útil a la sociedad, que puede seguir aportando. Lo relevante es que si un Adulto Mayor quiere y está capacitado para desempeñar una función de tipo laboral, no se le discrimine por su condición de persona mayor.

El aspecto económico es otro factor importante a considerar. Por distintos motivos los ingresos del Adulto Mayor se ven disminuidos con el transcurso del tiempo, siendo esto un motivo de preocupación que atenta contra la buena calidad de vida. El Adulto Mayor debiera estar protegido del pago de impuestos, si no liberados, mediante topes máximos. Si vive en su casa propia, tal vez no debiera estar afectada por el pago del impuesto territorial. Tener una buena protección del valor adquisitivo de su pensión o jubilación es otro factor a tomar en cuenta..

La salud debe estar cubierta en su totalidad para todos los Adultos Mayores sin distinción y discriminación dentro del ámbito público o privado. El servicio debe ser otorgado por la clínica o servicio hospitalario más cercano al domicilio de residencia y sin costo para el paciente, el que será financiado por los pagos previsionales y de salud que hubiese hecho durante su vida laboral, y que posteriormente se constituya en un fondo solidario para el segmento de todos los adultos mayores.

Cuando el transporte público sea usado por los adultos mayores, que haya una disposición de respeto y consideración a su condición de tal, por quienes realizan el servicio de transporte, considerando en ello el trato a las personas, la comodidad y seguridad del vehículo usado.

Que la ciudad tenga un diseño amistoso con los adultos mayores. Que la vereda (donde haya) esté en buenas condiciones, no tenga hoyos en la calzada, que exista buena señalización y respeto en los cruces de calle para los peatones en general. Tener plazas y parques para disfrutar al aire libre con tranquilidad y seguridad. Los edificios tengan considerado un acceso cómodo y seguro tanto para ingresar como para circular en su interior con pisos antideslizantes, escaleras con peldaños adecuados, etc.

La recreación es un factor que puede contribuir en gran medida a la calidad de vida del individuo mayor a través de sus distintas manifestaciones como conciertos, teatro cine, recitales, exposiciones, espectáculos deportivos, etc. También podemos incluir los viajes de distintos tipos. Todo esto con un valor que dé opciones de participación y asistencia a adultos mayores.

La actividad física y el deporte, tan necesarias e importantes en todas las etapas de la vida, continúan siendo importantes cuando se llega a adulto mayor. Si realizarlo es bueno, también puede ser motivador competir con sus pares, dándose las condiciones necesarias para ello.

Si tuviese que mencionar 3 factores más importantes a considerar, a mi juicio me quedo con salud protegida, buen pasar económico, y el aspecto familiar (en lo trascendente y en lo sencillo), donde pidan la opinión y se participe en los acuerdos.

Humberto Venegas Muñoz.

Extraído de:   envejecimientoactivo.cl

Gericare – Llevamos salud al adulto mayor (www.gericare.pe)