Los fumadores que hacen deporte tienen menos probabilidad de desarrollar EPOC

Hacer ejercicio es fundamental si se quiere gozar de una buena salud. Los fumadores, expuestos al deterioro propio del consumo de tabaco, también pueden beneficiarse de este tipo de actividad.

Según un nuevo estudio, los consumidores que se ejercitan físicamente cuentan con menos probabilidades de desarrollar Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), también conocida como “mal del fumador”.

La revista American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine’se hace eco de este nuevo trabajo basado en los datos de más de 6.700 ciudadanos daneses. Un 43% de la muestra eran hombres y la edad media era 52 años.

Los autores, procedentes de Dinamarca y España (Instituto Municipal de Investigación Médica y Universidad Pompeu Fabra, de Barcelona), siguieron a los participantes durante 11 años, desde 1981-1983 hasta 1991-1994. Y excluyeron a aquellos que ya sufrían EPOC al comenzar el estudio.

Cuando finalizó el seguimiento, 928 pacientes habían desarrollado el ‘mal del fumador’. “Esto supone 15 nuevos casos por cada 100 sujetos, durante 11 años”, apunta el trabajo. El riesgo de padecer este trastorno fue mayor en los fumadores activos que en los que no consumían o lo habían hecho en el pasado.

El papel protector del deporte

Al tener en cuenta la realización de actividad física (niveles moderados o altos), los expertos vieron que ésta desempeñó un papel protector frente al deterioro del funcionamiento pulmonar y las posibilidades de padecer EPOC.

Entre los fumadores, este tipo de deporte se relacionó con una reducción de un 21% de los casos del mencionado trastorno respiratorio. Además, “cuanto mayor fue el nivel de actividad física, menos disminuyó la función pulmonar y menor fue la incidencia de EPOC”.

Los autores sugieren cuál podría ser “el mecanismo biológico por el que interactúan de manera antagonista el ejercicio físico y el hábito de fumar”. El deporte, entre otras propiedades, puede suprimir la producción de una serie de marcadores inflamatorios y promueve los marcadores antiinflamatorios.

Si se tiene en cuenta la “naturaleza inflamatoria” del asma, ésta podría explicar por qué los participantes con este trastorno fueron los que más se beneficiaron de la realización de ejercicio. No obstante, estos resultados deben tomarse con precaución ya que la representación de personas asmáticas en la muestra fue bastante limitada.

“Más allá de la importancia de reforzar las iniciativas antitabaco […] la recomendación de aumentar el nivel de actividad física podría ser especialmente importante en los fumadores activos“, concluye el documento.

 

Extraído de:   envejecimientoactivo.cl

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