Que el remedio no sea peor que la enfermedad

Que El Remedio No Sea Peor Que La Enfermedad 

Debemos aprender a convivir con estos elementos de ayuda que son los fármacos, pero con la atenta supervisión médica, toda vez que más común se ha hecho la automedicación ante experiencias previas o consejos de amigos.

Es un hecho cada vez más común que producto de patologías crónicas que pueden existir en el Adulto Mayor, se deban tomar una serie de fármacos por tiempo prolongado y que en la mayoría de los casos corresponde a medicamentos para tratar, por ejemplo, la presión alta, diabetes y colesterol, entre otros.

Esto comúnmente genera una condición de polifarmacia (más de 4 medicamentos), sin embargo, es posible que con esto se logre un tratamiento más efectista que efectivo. Es por ello que debemos aprender a convivir con estos elementos de ayuda que son los fármacos, pero con la atenta supervisión médica, toda vez que más común se ha hecho la automedicación ante experiencias previas o consejos de amigos. Lo delicado de esto es que cada persona es un ser único y el fármaco debe ser recetado por un especialista dependiendo de los estudios previos que se le han realizado.

Con estos antecedentes, es necesario tomar en cuenta algunos consejos prácticos que buscan un actuar más seguro con el uso de ciertos medicamentos:

• Siempre que vaya al médico lleve todos los medicamentos que usted toma, sean estos indicados por un especialista o auto-recetados (laxantes, vitaminas y otros). Esto permitirá a su médico tratante adecuar la mejor terapia e incluso suspender algunos fármacos, que pueden provocar determinados efectos no deseados para mejorar su condición de salud.

• Sea un especialista de su salud. Sepa qué enfermedades tiene, con qué medicamentos se trata (los nombres) y los riesgos de suspender dichos tratamientos en casos muy críticos como los antiarrítmicos, anticoagulantes, antiepilépticos a modo de ejemplo. Incluso debe tener claro las reacciones adversas de los fármacos que ocupa. Sin embargo, tenga siempre claro que NO DEBE AUTOMEDICARSE.

• Cuando viaje, ocúpese de llevar sus medicamentos en cantidades suficiente para los días que estará fuera de su casa, ojalá teniendo cuidado de tenerlos a mano y bien seguros a la vez.

• Ponga mucha atención a los horarios que deben tomarse los medicamentos. Evite confusiones y recurra a organizadores de pastillas que dividan las horas del día y los tipos de medicamentos que se deben tomar. Esto es crucial para tener un cumplimiento efectivo de las terapias, y a la vez evitar una sobredosis por tomar dos veces un mismo fármaco.

• Un tema no menor es exigir al médico entender la letra y las indicaciones de la receta y así evitar peligroso errores. Debe tener muy claro el nombre del medicamento, para qué sirve, qué dosis debe ingerir, que beneficios y contraindicaciones puede presentar, a qué hora se toma, por cuánto tiempo debe ser tomado, etc.

Con el buen uso de los fármacos lograremos los efectos benéficos de ellos por sobre sus riesgos y de paso haremos olvidar la frase “Es peor el remedio que la enfermedad”.

 

Extraído de:   www.envejecimientoactivo.cl

Gericare – Llevamos salud al adulto mayor (www.gericare.pe)